lunes, 28 de julio de 2025
Ese lenguaje secreto...
lunes, 30 de junio de 2025
Volvía a estar en paz
En este conflicto era difícil encontrar un punto común, era ella contra ella misma, como el ángel del bien y el mal peleándose, cada cual queriendo tener razón. Ella con sus valores y principios, sufriendo por algo que le hacía bien, que era bueno para ella, que ayudaba a que siguiera adelante, le hacía sonreír, y que era complicado y difícil, sabía que surgirían problemas, sabía que no era una transgresión, era una buena persona, pero le costaba aceptar salir de sus convicciones, de lo dictado como cierto o errado. Estaba en un conflicto constante.
Necesitaba hacer las paces consigo misma, era un conflicto inútil, desgastante. ¿Cómo sería posible ignorar a sí misma? Si fuera una persona querida en la misma situación le diría palabras agradables, que a veces los sentimientos nacen y que no puede hacerse daño con pensamientos dolorosos, que viva la historia se puede. ¿Por qué no si decía lo mismo?
Casi un año…
Aceptó sentir, aceptó sus debilidades, aceptó que no quería hacer daño a nadie.
Aceptó que un día encontró la otra punta de su hilo rojo, se enredó en él, luchó para rechazarlo, cuánto más rechazaba más sentía. En el proceso de ignorar, sentir y rechazarse se rompió, consiguió recomponerse, volvió a romperse otras muchas veces enredada en un hilo que seguía protegiendo, hasta que aceptó sentir y se reconcilió con ella y sus miedos, entonces aflojó el nudo del hilo para que se liberará de ella, mismo que estuvieron hilados por siempre, soltó…
Entendió que la vida no siempre es un camino cierto donde cumplir a ciegas todas las señalizaciones, encuentras algunos desvíos, bellas montañas, desiertos donde quieres caminar en busca de un oasis, un océano inmenso dónde sentir las olas, un atardecer anaranjado y un cielo estrellado con una luna deslumbrante que te invitan a vivir algo nuevo.
Entendió y se dió permiso para atender su conflicto personal, dejó de enfrentarse consigo misma, se permitió sentir, cerrar las heridas de esta lucha desgastante y polémica, y el dolor cesó. Volvía a estar en paz y bien consigo misma.
Isabel Silva
Este #relatosConflicto participa en la convocatoria de junio de @divagacionistas
lunes, 26 de mayo de 2025
Al borde del precipicio
Miraba fijamente la pantalla del portátil, delante tenía por tercera vez el email abierto.
lunes, 28 de abril de 2025
Azul, sobre azul y más azul
Un paso y todo habría acabado.
lunes, 31 de marzo de 2025
Siempre que llovía...
Le gustaba la lluvia, le gustaba andar bajo la lluvia, detestaba los paraguas, tampoco servían de mucho, eran un estorbo, prefería la lluvia, y siempre que llovía recordaba aquel poema de García Márquez, sobre la lluvia. “Llueve. Y estoy pensando en ti. Y estoy soñando”.
viernes, 14 de marzo de 2025
La Luna les miraba ...
lunes, 24 de febrero de 2025
Elpis, la diosa de la esperanza
jueves, 6 de febrero de 2025
Cautiva de una sonrisa y de unos ojos que no me ven
lunes, 27 de enero de 2025
El mejor final
lunes, 25 de noviembre de 2024
El Lobo y yo
lunes, 28 de octubre de 2024
Escogeré una y mil veces este camino contigo.
Quería caminar contigo, ir paso a paso, construyendo el camino. Sé que habría conflictos, dificultades y obstáculos que enfrentar, sé que habría decisiones enfrentadas, somos dos fuerzas de la naturaleza, pero no soy tan impulsiva ni tu tan realista, por eso sé que seríamos capaces de llegar a un consenso, buscar soluciones y tomar decisiones cotidianas juntos, seríamos uno y también seríamos dos, sé que tendríamos que adaptarnos al otro, conocernos y tener paciencia, tú tienes tus manías y yo las mías, encontraríamos el punto intermedio, el equilibrio entre tu mundo y el mío, construiriamos algo sólido, fuerte, precioso, eterno.
Sé que seríamos dos, caminaríamos lado a lado, sentados juntos en el desierto cuando fuera necesario, apoyándonos, dejándonos espacio, aprendiendo del otro a ser dos siendo uno. Quería caminar contigo bajo la lluvia, sentarnos tranquilamente a tomar el sol, o a mirar el cielo cuajado de estrellas, o iluminado por la luna.
Sí, sería complejo, me daría miedo y sé que escogería una y mil veces este camino contigo.
Quería encontrarte en el camino esperándome, cogiéndome de la mano y diciendo: Vamos, no será fácil, pero estaremos juntos en esto, y haremos lo mejor posible. ¿Y tú, te atreverás a caminar conmigo?
Daría un paso adelante, cogería tu mano y te diría: escogeré una y mil veces este camino contigo.
Isabel Silva
Este #relatosCamino participa en la convocatoria de octubre de @divagacionistas
lunes, 30 de septiembre de 2024
Sería un buen recuerdo...
Estaba en el umbral de la puerta contando los segundos para lanzarse en sus brazos, llevaba mucho tiempo soñando con este momento.
Había imaginado varias veces lo que quería hacer, respirar su olor a hojas frescas, fundirse en su abrazo, y apretarlo muy, muy fuerte, deslizar los dedos por su pelo, mirarle a los ojos y besarlo y volver a abrazarlo, fundirse el uno en el otro, o tal vez lanzarse de golpe en sus brazos y que le atrapará en el aire, o no decirse nada, tenderle los brazos, que le aupará y le besará, así estaba con el corazón latiendo descompasado, nerviosa por este encuentro después de tantos desencuentros, tantas veces deseo este día y ahora se hacía realidad.
Miró el cielo nublado, el olor a lluvia estaba presente, pronto caerían las primeras gotas en el suelo de piedra del jardín y llenaría todo con su perfume inconfundible, el viento era suave y frío, jugaba con su pelo y le gustaba.
Oyó unos pasos y bajó la mirada, le vió caminando hacía ella con esa preciosa sonrisa que le hacía olvidar hasta de respirar.
En un instante se desvaneció hasta la última duda.
Quería ser un buen recuerdo en su vida, y si al final sus caminos se separaban, quedaría para siempre en él, la recordaría con añoranza, reviviría sus buenos momentos y se le dibujaría su preciosa sonrisa.
Así sería ella, un buen recuerdo en su vida, un recuerdo al que él siempre querrá volver.
Cuando lo tuvo delante, le dijo hola y le beso suavemente en la mejilla.
Isabel Silva
Este #relatosUmbral participa en la convocatoria de septiembre de @divagacionistas
lunes, 29 de julio de 2024
Olvidar
Estaba mirando por la ventanilla del avión, todo era oscuridad, había sido una decisión difícil, pero necesitaba despejar y además los 6170 km que les iban a separar deberían ser suficientes para él, para saber que estaría lejos, sin contacto alguno por mucho tiempo, mismo que quisiera no podría hablarle, la diferencia horaria era enorme, cuando estuviera recorriendo para dormir ella aún estaría pensando en lo que cenar. además estaría arropada y podría lamer las heridas tranquilamente, podría romperse en mil pedazos y dejar de parecer fuerte, quién sabe sanar y quién sabe olvidar.
Isabel Silva
Este #relatosNegro participa en la convocatoria de julio de @divagacionistas
lunes, 24 de junio de 2024
La niña que comía pendientes
Hace unos días en una cajita de preguntas en instagram preguntaban: ¿Qué hacías en 1977? Y recordé algo que había pasado por esta época, no por recordarlo yo pero por oír varias veces a mi madre contar y le escribí para preguntar cuándo había pasado, le dije lo quería hacer, se rió y dijo: sei nāo menina. Significa que ella no lo haría pero le hace gracia, le digo que me dejaron la broma fácil y respondo a la pregunta.
¿Qué hacías en 1977? Engullir un pendiente de oro (8 meses) y mi madre salió corriendo conmigo al hospital. La persona del otro lado de la pregunta respondió con: “Cuidado! Éramos tan jóvenes o incluso en proyecto XD”.
Es muy bueno encontrar personas amables y con sentido del humor detrás de publicaciones “serias”, esta pregunta era por un foro de agua que va acontecer en 2026 y por el primero que aconteció por esta época, y algunos que hoy en día divulgamos, somos activistas, estamos comprometidos con estas causas: agua, medioambiente, alimentación, sostenibilidad etc éramos como dijo el chico muy jóvenes (una niña que había engullido un pendiente de oro) o en proyecto, en proceso de fabricación y acabado, éramos personitas en construcción que años más tardes queremos estar en foros de agua, que nuestros héroes de la infancia fueron personas que divulgaron sobre temas ambientales, personas que escribieron libros, personas que cambiaron el mundo.
Compartí con mi madre la respuesta y me dijo que no entendía bien, qué significaba XD (puede que mi interlocutor fuera aún más joven) y le dije se había reído a carcajadas y esto lo sé por qué me ha ilustrado mi hija XD.
A todo esto se une mi hermano mediano a la conversación, él aún era solo un sueño de proyecto (pon el manos libres pide) y suelta: seguro que el pendiente sigue dentro de ti, dando vueltas. Ten cuidado. Mi madre le dice que el pendiente no está dentro, y le digo que no le diga más nada que el niño se va a venir arriba con sus ocurrencias. Lista que es ella comiendo pendientes de oro, en cuanto otros niños comen barro y arena. Como tus hermanos, ¿no te acuerdas?
Hoy es una anécdota graciosa que contar, y que he oído muchas veces y que seguiré contando lo de la niña que engullía pendientes.
Isabel Silva
Este #relatosEdad participa en la convocatoria de junio de @divagacionistas
lunes, 27 de mayo de 2024
Un algo...
Quiero volver a los resquicios de nuestro pasado, al momento exacto que te vi por primera vez, a tus ojos, a tus brazos, al primer beso y a la sensación de flotar en el aire, a la mirada ávida, dos piezas de un puzzle que se completa a la perfección, el equilibrio perfecto, el yin yang, ese instante desacostumbrado en que supe que nadie y nada sería igual, había encontrado el piñón que encajaba con mi engranaje, que lo movía y lo hacia funcionar. Volvería mil veces a este momento, buscaría cualquier pretexto que me llevará allí, a sentir mi corazón a mil y explotando de emoción, quería volver a encender las luces del atardecer todos los días de nuestras vidas juntos.
Y espero que en un lugar recóndito de tu razón, tú también sueñes conmigo y quiera volver allí… Que rasguñes cuentos imperfectos donde somos los protagonistas, vencemos las complicaciones, somos cómplices y compañeros derribando torres, volando entre nubes grises y cambiando al tocarlas.
Anhelo que en un momento imprevisto, en un aleteo de tus pensamientos me recuerdes y me eches de menos, que oigas mi nombre y lo repitas al viento para ver si él me acaricia, me despeina y me besa dulcemente en la frente.
Ansio que encuentres una grieta, un algo, como hablar del mar, de las ganas de sentir las olas, de tocar la arena, mirar ese beso pausado, a veces ansioso y otras veces casi imperceptible del agua a la arena, un pretexto, una palabra, una razón para romper el silencio.
En lo más insólito de mi alma sigues coexistiendo, mi corazón reniega a tachar tus recuerdos, a desdibujar tu sonrisa y tu mirada llena de intención, en lo más recóndito de mi ser aún vives, y seguiremos caminando en mi isla, hablando de todo y de nada, dando sentido a los colores soñados, escribiendo una página, un capítulo, una línea a la vez de un nuevo libro.
Isabel Silva
Este #relatosResquicios participa en la convocatoria de mayo de @divagacionistas
lunes, 29 de abril de 2024
¿Te acuerdas de la última vez que te rocé?
¿Te acuerdas de la última vez que te rocé? ¿Te acuerdas de que huiste varias veces, y casi no pude alcanzarte?
lunes, 25 de marzo de 2024
Quiero desaparecer y no volver…
Llega un momento que lo único que quieres es desaparecer, dejar de existir y no volver a hacerte viva.
Me explico: Dentro de ti, en lo más profundo de tu ser sigue vivo el amor, no entiendes, ni sabes porque después de ser desahuciado sigue respirando, resistente y nítido, ¿porqué? te preguntas una y mil veces.
Entonces quieres desaparecer, intentas ahogar el amor que grita en tu corazón, que late pausado y que mira a dos caminos: En uno sabes lo que es mejor y más prudente, apartarse y seguir adelante, con diplomacia. En el otro nos arrastra la corriente, cada latido grita amor, es como casi ahogarse en el mar y seguir volviendo allí una y otra vez por la fascinación que sientes, quieres volver a las olas, al olor en tu piel y a oír sus sonidos mismo entendiendo que te puedes ahogar.
Había sentido ganas de desaparecer una vez, el dolor fue tan fuerte, tan devastador que tardé un buen tiempo en volver allí a releer, pero en vez de apartarme y ponerme a salvo entré de lleno en el ojo del huracán, me dejé arrastrar por las circunstancias y la diplomacia. Ahora es diferente, quiero desaparecer en silencio, sin dejar vestigios de mi existencia, salir sin hacerme notar, ya no me pregunto qué voy a hacer con todo el amor que aún siento, ni intento entender por qué aún late despacio y otras veces desesperado, acepto con cariño que vives en mi, conservaré nuestros recuerdos bien resguardado y cuando Morfeo te abra las puerta de mi sueños despertaré con nostalgia, querré escribirte, abriré el email y trazaré las palabras, puede que alguna lágrima resbale melancólica y dolida, abriré el cajón de los recuerdos, los miraré y acariciaré con suavidad, soñaré un rato despierta y te seguiré amando en silencio, desapareciendo un poco más, desdibujando líneas, amontonando en borradores mensajes que no leerás y que me ayudarán a aliviar mi añoranza y mi necesidad de hablar contigo, porque seguiré teniendo grabado a fuego tus palabras.
Desaparecer. Quiero desaparecer y no volver… mismo con el corazón loco de amor, desaparecer, no volver a hacerme viva y adentrarme en la niebla, pero seguiré soñando contigo, dormida y despierta.
Este #relatosDesaparecer participa en la convocatoria de marzo de @divagacionistas
lunes, 29 de enero de 2024
La esencia de un poeta
La esencia de las palabras es su poder. Como te hacen sentir al leerlas, al escucharlas o escribirlas, cuando eres el receptor o el mensajero, en cualquiera circunstancia sientes su esencia, su poder.
Bien escritas y estilizadas son capaces de enamorar, de herir, de hacer que sientas que eres la esencia inspiradora que las motiva, hacen que creas que eres única, musa y dueña de cada una de ellas, eres la llave que abre las puertas de la imaginación, de la sensibilidad de cada verso, eres el encanto y la esencia lírica, dramática, épica de su razón.
Piensas que eres la musicalidad en cada sílaba, la unión de cada letra para formar las palabras perfectas, sensibles, dulces, exclusivas, crees ser la fuente de toda la inspiración, palabras escritas solo para ti, señora de sueños soñados despierto, y de la rima de un poeta que poseía las llaves para abrir las puertas infranqueables de tu corazón, con un trazo fino dibujaba los sueños, coloreaba la habitación con palabras de colores preciosos, hechas con esmero para un corazón revestido en una armadura, la belleza de saber cómo armonizar y dedicar la frase correcta, y las creí.
Creí las palabras de un poeta que me humedecieron como el rocío, me encendieron con sus llamas y se disiparon en la brisa, y no las quiero encontrar en otros ojos, ni en otros pensamientos, ni en otros sueños, ni en ningún otro color.
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Participo con este #RelatoEsencia en la convocatoria de enero de #Divagacionistas #Esencia
lunes, 25 de septiembre de 2023
Sobreviviendo en una canción
Estoy sobreviviendo en una canción.
A veces pasa, encuentro una canción que es perfecta para el momento que estoy viviendo, unas duelen y otras hacen que mi alma se reconforte, otras animan y otras tantas son nostálgicas, me llevan a un bucle de morriña, sueños y deseos por cumplir.
Sobrevivo en esta canción desde el verano, es perfecta para decir lo que quiero y siento sin tener que escribirte, la comparto para que sepas que quiero volver a cuando estábamos bien, a cuando te enviaba canciones para oír juntos, para cuando te quería decir algo sin palabras: siente la música, no atiendas a la letra, solo siente la música y luego me cuentas tus sensaciones.
La estoy oyendo en bucle, cada palabra es lo que quería decir, cada estrofa es una declaración de intenciones en esta canción de amor, y ahí sobrevivo queriendo que volvamos a cuando estábamos bien, a cuando compartíamos y completábamos nuestros pensamientos, cuando éramos tú y yo, quiero volver a bailar de nuevo a nuestro ritmo, sentir cada melodía, vibrar los dos en sintonía, sentir cada nota, ser música y letra, sincronizados en cada nota.
Quiero volver a este tiempo en que nosotros solíamos estar juntos, en este lugar donde me sentía segura, donde solía ser yo sin armadura, donde solía ser real, volver a mis atardeceres contigo, sin sueños ni ataduras, sin miedos y recelos, quiero ser y estar en nuestra melodía armoniosa.
Sobrevivo en esta canción, en las palabras que quiero decir, en el mensaje en borradores donde ella está como un himno a la reconciliación, quiero volver a cuando estábamos bien, a cuando te podía decir algo sin problema, a este abrazo que no sabía que quería y que necesitaba y quiero seguir allí por siempre, sobrevivo en las palabras, y quién sabe así de repente me escuchas y volvemos a bailar a este ritmo que conocemos.
Por ahora voy sobreviviendo de canción en canción...
Participo con este #RelatoSobrevivir en la convocatoria de septiembre de #Divagacionistas #Sobrevivir
lunes, 24 de abril de 2023
La magia de las primeras veces
La magia de las primeras veces, esta sensación que te calienta por dentro, transforma una suposición en una certeza, aclara dudas y te hacen tomar decisiones a veces inesperadas.
La primera vez que te ves atrapada en una sonrisa después que llegas al cielo, desciendes del extásis, miras a unos ojos que te sonríe, dos sonrisas que se besan y allí querias seguir, en ese momento lleno de magia, con el alma alborotada y el corazón repleto de incertezas y amor.
Sentir la magia reconfortante de un abrazo que no esperas, que te aprieten bien fuerte, respirar tranquila en aquel abrazo inesperado y te sientes en casa, como si estuvieras destinada a este abrazo, que parece infinito, entonces lo aprietas aún más, sin querer que ese abrazo acabe, que la magia del momento no se desvanezca, que dure por siempre y que este abrazo que parece tuyo, hecho a medida para ti jamás te falte, que puedas estar en él siempre que te apetezca.
La magia de las primeras veces, donde los sueños imposibles se hacen realidad, donde atesoras estas primeras veces con cariño porque en algunos casos, será la primera y última vez de un beso, de una sonrisa y de un abrazo que jamás te han pertenecido.
Participo con este #relatosMagia en la convocatoria de abril de #Divagacionistas #Magia












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